El curso pretende ofrecer una visión sobre el turismo y termalismo social como herramientas para mejorar el bienestar emocional y la cohesión social.
Analiza cómo los programas de turismo social favorecen la reducción del estrés, la mejora del estado de ánimo y la percepción de bienestar.
Se destaca su papel en la creación de vínculos sociales, el fomento de la participación y la reducción de la soledad, especialmente en personas mayores y colectivos con barreras de acceso al ocio.
El curso aborda también cómo estos programas contribuyen al envejecimiento activo mediante actividades que fortalecen la autonomía, la autoestima y la conexión comunitaria.
Desde una perspectiva interdisciplinaria, se analizan modelos de gestión, estrategias de accesibilidad y el valor del turismo social y termal como motor de inclusión y bienestar social.